viernes 10 de diciembre de 2010

Cómic: Forever Maliki

Por: Pablo Illanes*

Primavera de 1993. Cuatro de la tarde de domingo caluroso posterior a una fiesta interminable. No he dormido en toda la noche y camino por Providencia con Manuel Montt. Hay un restaurante que se parece a la botella donde vive "Mi bella genio". Sigo hasta Seminario a la casa de un amigo, J.J., que está con dos amigas tomando vino con chirimoya. Una de ellas es una recién egresada estudiante de Arte con los ojos extremadamente redondos y la sonrisa de quien acaba de hacer algo muy malo y muy placentero. Es Marcela Trujillo, alias la Truki, Truka o Maliki, el exquisito álter ego que protagoniza la recopilación de historietas "Las crónicas de Maliki 4 Ojos", publicada por Feroces Editores. Esa tarde de 1993, Marcela me muestra su examen de egreso, un tomo enorme de "Brillo", revista ficticia y absolutamente demente, una especie de Tagadá sicotrónico, donde el humor y la locura conviven con lo tierno y angelical. Mi sección favorita eran las páginas de cine, con afiches desquiciados de películas ídem que sólo pueden salir de la mente de su autora. Y esto lo sé con conocimiento de causa. Marcela y yo nos hacemos amigos, después nos vemos en Nueva York, escenario fundamental de Maliki 4 Ojos. Las crónicas son una suerte de biblia para comprender los estados de un personaje. Como en "Female trouble", de John Waters, el lector asiste a cada uno de los cambios de Maliki, siempre curiosa y en perpetua búsqueda de la sexualidad, pero al mismo tiempo peleando por el cariño. Son emociones sencillas en un mundo intelectualizado, académico y frío, al que la imperturbable heroína combate a toda costa. "Alma de vedette", con Maliki Infante confesando que quiere ser una "vedette para niños", es uno de los puntos altos de este volumen fundamental en el panorama de la historieta nacional. Bravo.

*Escritor y guionista.